Monumento a las Batallas de las Navas de Tolosa y Bailén.

El monumento es obra del escultor jienense Jacinto Higueras, que presentó la maqueta en la Exposición Nacional de 1910 y por el que recibió la medalla de plata por el grupo representativo de la Batalla de Bailén.

Consiste en un plinto trapezoidal, sobre el que se levanta un pedestal con dos relieves laterales en bronce, alusivos a ambas gestas. El de las Navas muestra un grupo de rotundos guerreros, con cuya masa parecen sugerir un movimiento de caballería pesada. Por el contrario, el de Bailen ofrece un dinamismo y anécdota mayor, propia de un concepto romántico de la escultura decimonónica. Del centro arranca una columna palmiforme egipcia rematada en una Atenea-Niké, diosa helénica de la Victoria, esculpida de bronce con las alas desplegadas y personificando el Triunfo.

El Monumento fue inaugurado el 20 de octubre de 1912. Ese mismo día a las diez de la mañana fue recibido en el Gobierno Civil José del Prado y Palacio, diputado en las Cortes y que acudió en representación de la Corona. Organizada la comitiva en la que tomaron parte las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, se desfiló por la Plaza de Sagasta (actualmente San Francisco), Calle Bernabé Soriano y Paseo Alfonso XIII (el actual Paseo de la Estación). Desfilaron tocando las marchas militares las bandas municipales de Jaén y Linares.

Llegado al Monumento, José del Prado y Palacio hizo entrega al escultor Jacinto Higueras de la Cruz del Mérito Militar.

A continuación el obispo Juan Manuel Sanz y Saravia bendijo el monumento y acto seguido dio comienzo la misa en un altar instalado para la ocasión.